El concepto
Una arquitectura
que abraza lo vivo
Casa Viva diseña casas para el ser humano nuevo: organismos de tierra, madera y luz, que producen su energía y envejecen con el paisaje.
Manifiesto
El ser humano nuevo ya no habita contra la naturaleza
Durante un siglo, la casa fue una máquina para aislarnos del mundo: muros rectos, aire acondicionado, habitaciones ciegas. El ser humano nuevo quiere sentir entrar la mañana, oír la lluvia, ver cómo las estaciones cambian la luz.
Partimos del cuerpo y del lugar. Una casa Casa Viva se dibuja a partir de los vientos dominantes, el recorrido del sol, la pendiente del terreno y los gestos de quienes la habitan. La técnica llega después, discreta, al servicio de esa relación.
No colocamos una casa sobre un terreno. Buscamos la forma que el terreno esperaba.
Cinco principios
Lo que guía cada trazo
Ni estilo ni receta: cinco atenciones que vuelven en cada proyecto, del primer boceto al último revoque.
-
Biofilia
Lo vivo no es decorado: plantas, agua, madera y vistas naturales atraviesan cada estancia.
-
Curva
Las líneas siguen los esfuerzos y los flujos; ninguna ortogonalidad se impone por principio.
-
Materia local
Tierra del sitio, piedra del valle, madera de los bosques cercanos: menos transporte, más reparación.
-
Luz
Cada espacio recibe la luz que necesita, en el momento en que la necesita, sin deslumbrar ni sobrecalentar.
-
Adaptabilidad
Las piezas cambian de uso con los años; la estructura permanece, los tabiques se borran.
Materias
Seis materias, tomadas cerca de aquí
Priorizamos lo que da el territorio, lo que un artesano local puede reparar y devolver al suelo sin contaminar.
-
Tierra cruda
Muros que respiran, inercia suave, obra sin cemento.
-
Madera local
Estructuras nervadas, suelos cálidos, cadena corta.
-
Piedra
Cimientos, muros de frescor, reutilización de las piedras del sitio.
-
Cal
Revocos flexibles y permeables, acabados a mano.
-
Bambú
Estructuras ligeras y tabiques trenzados, recurso de crecimiento rápido.
-
Vidrio
Aberturas calibradas, aportes solares controlados, vistas enmarcadas.
El proceso
Cinco etapas, de la escucha a la vida
Un proyecto Casa Viva no se entrega y se olvida: aprende de quienes lo habitan.
-
Escucha
Terreno, deseos, presupuesto, límites: uno o dos encuentros para comprender antes de dibujar.
-
Boceto orgánico
Planos, cortes y maquetas: buscamos la forma justa, no la forma espectacular.
-
Estudio técnico
Estructura, energía, agua, costos. Las decisiones se vuelven cifradas y construibles.
-
Obra
Acompañamos a los artesanos y los detalles sensibles, de la estructura a los revoques.
-
Vida en la casa
Un año después volvemos: ajustes, ampliación, pequeñas correcciones.
Preguntas frecuentes
Antes de empezar
¿Cuánto tarda un estudio?
Cuente de 6 a 10 semanas para el boceto y el estudio técnico, según la complejidad del terreno y de los permisos.
¿Hace falta permiso de construcción?
En Perú, el trámite depende del municipio y de la zona. Preparamos las piezas técnicas y le acompañamos en los intercambios.
¿Qué presupuesto prever?
Trabajamos por niveles: un sobre mínimo, un sobre confortable, un sobre completo con domótica. El presupuesto se discute desde el boceto.
¿Resiste la casa al clima andino?
Sí: inercia, cubiertas protectoras, ventilación cruzada y calefacción solar pasiva se piensan desde el primer boceto.
Casa Viva
¿Lleva dentro un lugar, una materia, una luz?
Cuéntenos lo que busca. Le respondemos con una primera lectura del terreno y de sus deseos.